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¿Por qué ya no me gusta ir a conferencias?

29.11.2019

Mi primer experiencia con un evento de tecnología fue la Campus Party México del 2011 o #cpmx3 como se conocía en Twitter en esos días. Fue un evento de 7 días donde el chiste era que te quedabas a acampar en el lugar del evento, tenías espacio para llevar tu computadora y además había como mil temas que ver. Supongo que era una versión más grande que la típica conferencia multi-track.

El ambiente se puso padre porque había gente muy cool que se ayudaban en todo. Desde los chicos expertos en hardware ayudando a otros con sus laptops, los que se llevaron su tele para armar las retas, los que empezaban con esto del social media pero no entendían porque había tanta gente ahí reunida.

En mi experiencia, estuve con un grupo de amigos así que nunca estuve sola. Tampoco me sentí abrumada porque tenía mi bolita para cuidarme y por supuesto las conferencias fueron muy interesantes. Aprendí sobre el cambio climático, cyborgs en la vida real, seguridad de la información, física, muchísimas cosas. Fue cansadísimo pero a la vez lo recuerdo con mucho gusto.


Después de eso fui a eventos como el Google Developer Day en la Ciudad de México que estuvo padre pero nada del otro mundo y después ya no volví a ir más que a GDLJS y a TalentLand cuando vivía en Guadalajara. Que la verdad disfruté mucho más del GDLJS, aunque me preguntaron que si estaba reclutando gente para mi empresa 🙄.


Ya que me mudé a Alemania, tuve la oportunidad de ir a JSConf Islandia. De verdad ha sido el mejor evento al que he ido. Desde el lugar, la organización, la comunidad que se armó, todo fue increíble. Todo excepto un detalle: las pláticas.

Muchas pláticas estuvieron buenísimas como la de Dan Abramov presentando Suspense y Time Slicing, la de Sarah Drasner sobre Machine LEarning y ayudar a tu comunidad, la de Sarrah Vesselov sobre como definir tipos de estilos en un proyecto. Lo malo es que como hubieron pláticas buenísimas, también hubieron pláticas malísimas y con títulos de click-bait.

No voy a nombrar nombres, pero muchas pláticas prometieron hablar sobre el futuro o sobre cosas más técnicas y terminaron siendo sobre como tratar a la gente. Cosa que no se me hace mal tema, necesitamos recordar que los programadores somos peronas y no robots. Pero la tercer plática sobre eso en una conferencia ya es como: "Ok, ya entendí, ¿podemos ver demos padres?". Así que aunque aprendí mucho e hice amigos, me sentí algo decepcionada con el contenido. El costo de mi boleto no me pareció justificado por lo que vi. Pero eso sí, ver las auroras boreales no tuvo precio.


Este año fui a CSSConf EU y a JSConf EU. El boleto me lo regaló una chica de Nigeria que no pudo venir por cuestiones de visa. Me gustaron muchísimo más las pláticas en CSSConf EU. Fueron mucho más acerca del lenguaje y acerca de las cosas que se pueden hacer con CSS. Sólo hubo una que era más como inspiracional pero en resumen me pareció muy buena la conferencia. Lo que no me gustó tanto fue que éramos demasiadas personas. Me sentí abrumada, con muchísimo miedo de hablarle a cualquiera. Por suerte encontré a mi amigo Javi de JSConf Islandia y me la pasé con él ese día. Eso me alivianó mucho.

JSConf EU comenzó con mucha desilusión. Aunque hubo pláticas con demos padres como el de Rust en JS, o hablar sobre traducir el lenguaje a diferentes idiomas humanos, o el de la chava que aprendió arduino para poder alimentar a sus gatos; también hubo una sobre escudos de armas que de verdad estuvo mega chafa, o una sobre como ser mamá y dev a la vez, y no me pidan empezar con todo el show del capitalismo y npm.

Sentí que mucha gente se enfocó más en esos temas que en lo que podemos hacer con la tecnología. También me di cuenta fue que muchas conferencias tienen los mismos asistentes y los mismos ponentes. No sentí que la comunidad hubiera cambiado mucho desde el año pasado en Islandia, ni que se hubiera hablado de muchas cosas nuevas. El enfoque principal fue tratar a humanos como humanos, no seas sexista, no seas racista.

El espacio para gente de color se me hizo una buena idea. La gente necesita espacios donde sentirse segura. Igual y yo no entiendo porque alguien se sentiría inseguro en Berlín cuando se trata de raza pero pues no se experimenta en cabeza ajena.

En lo personal, JSConfEU fue un barril sin fondo de ansiedad social para mí que no valió la pena por el contenido que obtuve. Conseguí stickers, hablé con el equipo de Angular, vi a mis amigos de Islandia, estuve de party con mi prometido y un amigo, pero igual, no siento que el costo del boleto haya justificado el contenido que obtuve.

Claro, las fiestas y las experiencias fuera de las pláticas son padrísimas, pero no fui a la conferencia por eso.


Así llegamos a mi más reciente experiencia en una conferencia: Codemotion Berlin 2019, también llamada "los dos días que me la pasé durmiendo en un cine". La verdad no me dormí en las pláticas.

Me mandaron por trabajo y no había mucho que me interesara. Pero lo que me sacó de quicio fue llegar a un Q&A de una plática y escuchar al ponente quejarse durante 5 minutos sobre como la gente reacciona frente a su identidad de género. No me molesta el tema y cuando vero una plática de esas, simplemente no voy. No conozco como es que pase algo así, ni todo lo que tiene que vivir en el día a día esa persona. Sin embargo, no creo que hablar durante 10 minutos y quitarle tiempo al ponente que viene después de ti sólo para quejarte de que la mesera te vio feo por ir al baño de mujeres merezca un espacio en una conferencia de tecnología. Para aclarar: no me molesta el tema, me molesta que el ponente se haya extendido con una historia que no añadía nada al tema de la conferencia.


Después de esta telenovela, aquí está mi conclusión:

  • Las conferencias son lugares excelentes si te gusta socializar

  • Está muy padre la oportunidad de viajar y aprovechar los eventos que se organizan fuera de las pláticas

  • Son algo que cansa muy rápido a alguien que tiene ansiedad social o miedo a las multitudes

  • Los ponentes usualmente están ahí para hacer marketing de sus empresas y está bien porque es su trabajo

  • Si no te gusta ir o está muy caro, busca las pláticas en YouTube

  • De ahora en adelante, voy a ver todas las conferencias que quiera en YouTube

Si te gustan las conferencias, está bien. Sigue yendo, disfruta, haz amigos, conecta, aprende cosas nuevas. No hay nada de malo con las conferencias. Sólo no son para mí y no estoy dispuesta a gastar mi presupuesto de educación en algo así. Prefiero pagar un workshop o una experiencia más pequeña que una mega conferencia.

Julieta Campos Guzmán

Soy Julieta Campos, una ingeniero en sistemas mexicana viviendo en Berlín, Alemania. Me gusta programar, hornear, maquillarme y jugar Animal Crossing. Me encuentras como @juliescript en:

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